Volver a la versión gráfica de LCT y dolor crónico: Parte 4 

Personajes principales del infocómic

Max: Hombre de raza blanca y edad madura. Tiene cabello negro y abundante, y una barba larga y oscura. 

Mohammed (Mo): Hombre de edad madura, con ascendencia del Oriente Medio. Tiene el cabello oscuro y lacio, y no tiene barba. 

Esposo: Hombre de raza blanca y edad madura. Tiene el cabello rubio y no tiene barba.

Terapeuta: Mujer de raza blanca y edad madura. Tiene el cabello rubio y ondulado, hasta los hombros.

Descripción del infocómic

LESIÓN CEREBRAL TRAUMÁTICA Y DOLOR CRÓNICO. Parte IV: Dolor y ansiedad

 

Dolor y ansiedad

La ansiedad está estrechamente relacionada con el dolor y cada una de estas condiciones puede empeorar a la otra. La ansiedad puede aumentar los problemas de memoria o de sueño. La ansiedad puede hacer que una persona crea que un mal resultado es probable o certero que suceda. Este tipo de pensamiento se llama “catastrofismo”.

El dolor puede cambiar su forma de pensar. A menudo, tenemos pensamientos de los que no estamos plenamente conscientes llamados “pensamientos automáticos”. Estos pueden influir en nuestras emociones y las cosas que hacemos, incluso sin darnos cuenta. El dolor por sí solo o con depresión, la ansiedad o  trastorno de estrés postraumático (TEPT) pueden hacer que las personas tengan pensamientos automáticos más negativos. Dichos pensamientos pueden propiciar que las personas hagan cosas que pueden empeorar su dolor. Un terapeuta que practique la terapia cognitivo-conductual puede ayudar a cambiar estos patrones de pensamiento.

 

Max habla con Mo y con el grupo de apoyo del dolor crónico. Dice: “¡Guau! Todos ustedes manejan su dolor muy bien. Creo que el mío empeora mi ansiedad y no sé qué hacer. Yo sufrí una lesión cerebral traumática y me lastimé el cuello al mismo tiempo, pero aún me da dolor en los nervios. A veces me pongo ansioso por el dolor, incluso cuando no tengo ninguno”.

“Cuando estoy ansioso o con dolor me resulta difícil pensar con claridad y recordar las cosas.,” continúa Max.

Max recuerda cuando va al supermercado y se da cuenta de que se olvidó de algo. Se toca el bolsillo y dice: “¡Oh no! Creo que se me está olvidando algo... ¡la lista de compras!”. Mira el carrito de compras y dice: “¡Sé que había más cosas que necesitaba!” 

Pretender que no tiene ansiedad y dolor no ha ayudado a Max. Cuando su dolor es fuerte, le da ansiedad y las pequeñas cosas se convierten en grandes problemas en su cabeza.

En casa, Max y su esposo organizan las compras del supermercado. Su esposo pregunta: “¿Dónde está la pasta?”. Max se altera y responde: “¡Oh no... entré en pánico y olvidé lo más importante!”

Le dice a su esposo: “Lo siento. Mi ansiedad se empeoró mientras estaba de compras y me apaniqué. ¿Y ahora qué vamos a comer?”

Pequeños pensamientos negativos pueden convertirse en escenarios de desastre.

Su esposo le responde con tranquilidad: “Pediré algo de comida... ¡No te preocupes!”

Encontrar lo que funciona

Recuerde que tanto el dolor como la manera de manejarlo son algo personal. Una cosa que le funcione a usted puede no funcionarle a otra persona. No se desanime si no encuentra el método adecuado para controlar su dolor de inmediato. Al final de esta infocómic hay un registro que puede usar para anotar su dolor. El monitorear el dolor durante dos semanas y luego mostrarle el registro al médico es una buena manera de comenzar.

 

En el grupo de apoyo, Max dice: “Todos ustedes han encontrado diferentes estrategias para lidiar con su dolor. ¡He aprendido mucho hablando con ustedes, pero no sé por dónde empezar!”

 

Su amigo Mo le dice: “Mantener un registro de actividades y revisarlo con tu médico es una buena manera de empezar”.

Max responde: “Haré eso. Gracias, Nos vemos en la próxima reunión”.

Más adelante, Max está en el consultorio de la terapeuta. Ella le dice: “Max, según tu registro de actividades puedo notar que tu dolor está relacionado con la ansiedad. La relajación autogénica te puede ayudar a aprender a controlar tu dolor y ansiedad”.

Ella comienza a guiarle. “Siéntate en una posición cómoda en un lugar con pocas distracciones. Cierra los ojos e imagina tu brazo derecho. Dite a ti mismo: ‘Mi brazo derecho se siente caliente y pesado’”.

Max piensa: “Mi brazo derecho está muy pesado y caliente”.

Luego, la terapeuta dice: “Ahora siente que ese brazo se relaja. Repite este ejercicio con el brazo izquierdo, los hombros, la mandíbula, la espalda, la pierna derecha y la pierna izquierda”.

Luego le dice: “El relajamiento es una destreza que toma tiempo aprender. Muchas personas son capaces de reducir su dolor y ganar confianza a medida que desarrollan esta destreza”.

Max dice: “Realmente siento una diferencia, ni siquiera estaba consciente de tener buena parte de esa tensión”.

La terapeuta dice: “Creo que sería mejor si hicieras una rutina de hacer relajación autogénica antes de acostarte todas las noches y usarla durante durante el día según sea necesario. Hay otro ejercicio que también te ayudará. Se llama respiración controlada”.

Max pregunta: “De acuerdo. ¿Qué es eso?”

Ella le dice: “Al igual que antes, siéntate en un lugar cómodo con pocas distracciones. Coloca una mano sobre el estómago y la otra sobre el pecho. Deja que tus ojos se cierren. Pon atención a tu respiración. Siente cómo la mano sobre el estómago se eleva mientras inhalas y siente cómo baja la mano cuando exhalas. Exhala durante más tiempo del que usas para inhalar. Tu corazón late con más lentitud al exhalar. La disminución de los latidos le dice a tu cuerpo que hay que estar tranquilo. 

Respira por la nariz y cuenta mentalmente hasta 2. Siente la mano sobre tu estómago subir al inhalar. Exhala por la boca con los labios fruncidos. Al hacer esto, cuenta mentalmente hasta cuatro y siente cómo baja tu mano sobre tu estómago”.

Max respire con una mano sobre el pecho y otra sobre el estómago y cuenta: “1… 2… 3… 4…”

La terapeuta prosigue: “Cuando estés listo, deja que tus ojos se abran y toma un momento para cobrar consciencia de tu entorno”. 

Le dice: “Haz la respiración controlada a la misma hora cada mañana, y cuando la necesites durante el día”. Max se pone la chaqueta y se va.

Más tarde esa misma semana…

Max está en el grupo de apoyo para el dolor crónico y saluda a otro integrante: “¡Ey, lo lograste!”

Max le dice al grupo “Ahora que tengo algunas herramientas para manejar el dolor, me preocupo menos. Cosas diferentes funcionan para personas distintas. Tendrán que probar unas cuantas antes de que encuentren la que les funciona mejor”.

Puede usar el registro de actividad al final de este cómic para realizar un seguimiento de las causas de su dolor y cómo lo maneja.

 

Gestión del dolor bajo demanda: Estrategia #3

PENSAMIENTOS DE AFRONTAMIENTO. Cuando esté sufriendo con dolor, le puede ser útil pensar en cosas alentadoras para usted. Aterrizarse con pensamientos de afrontamiento puede ayudar a superar un momento estresante o doloroso. Una buena idea puede ser que haga una lista. Algunos ejemplos son: 

  • “Sé que puedo manejar esto”. 
  • “Podría ser peor”. 
  • “Esto es difícil, pero sobreviviré”. 
  • “Soy lo suficientemente fuerte como para hacer esto”. 
  • “He pasado por cosas más difíciles”.

Autoría e ilustración

Fuente: 

Este infocómic fue redactado por Silas James y Ayla Jacob e ilustrado por David Lasky y Tom Dougherty, en colaboración con el Centro de Aplicación de Conocimientos de los Sistemas Modelo.

Este infocómic es una adaptación de la serie de hojas informativas El dolor crónico después de una lesión cerebral traumática (https://msktc.org/tbi/factsheets/traumatic-brain-injury-and-chronic-pain) elaboradas por Silas James, MPA; Jeanne Hoffman, PhD; Sylvia Lucas, MD, PhD; Anne Moessner, APRN; Kathleen Bell, MD; William Walker, MD; CJ Plummer, MD; Max Hurwitz, DO, en colaboración con el Centro de Aplicación de Conocimientos de los Sistemas Modelo.

El contenido de este infocómic se basa en la investigación y/o el consenso profesional. Este contenido ha sido revisado y aprobado por expertos de los Sistemas Modelo de Lesión Cerebral Traumática (TBIMS), financiados por el Instituto Nacional para la Investigación de Discapacidad, Vida Independiente y Rehabilitación (NIDILRR), así como expertos de los Centros de Rehabilitación de Politraumas (PRCs), con fondos del Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos.

Descargo de responsabilidad: 

Esta información no pretende reemplazar el consejo de un profesional médico. Consulte con el profesional de la salud que le atiende  sobre inquietudes o tratamientos médicos. Los contenidos de este infocómic han sido elaborados bajo subvenciones del Instituto Nacional para la Investigación de Discapacidad, Vida Independiente y Rehabilitación (números de subvención NIDILRR 90DP0031 y 90DP0082). NIDILRR es un Centro dentro de la Administración para la Vida Comunitaria (ACL), Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). El contenido de este infocómic no representa necesariamente la política de NIDILRR, ACL o HHS, por lo que no se debe asumir el respaldo del gobierno federal.

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