Volver a la versión gráfica de Comprender LCT: Parte 3
Personajes principales del infocómic
Miguel: Joven de raza blanca. Tiene la cabeza afeitada y una cicatriz visible en el cuero cabelludo.
Luis: Hombre de edad madura y de raza blanca. Tiene cabello oscuro y corto, y usa gafas de montura gruesa.
Carolina: Mujer de edad madura y de raza blanca. Es rubia, de cabello largo, tiene flequillo y usa gafas de montura gruesa.
Sam: Mujer joven de raza blanca. Tiene el pelo rubio hasta los hombros. Es la hermana menor de Miguel.
Terapeuta: Mujer asiática de edad madura. Tiene cabello largo y oscuro, peinado en cola de caballo. Usa gafas de montura delgada.
Trama
Entendiendo las lesiones cerebrales traumáticas: Parte 3
Resumen de la parte 2:
Miguel salió del hospital y volvió a casa. Sus alteraciones emocionales después de una lesión cerebral traumática están causando un poco de estrés en su familia, que trata de hallar formas de superar estas dificultades.
CREAR UNA RUTINA
Fijar y mantener una rutina puede ayudarles a ustedes y a su ser querido a sentirse más seguros en su entorno.
Miguel llama desde la puerta principal: “Mamá, ¿me puedes llevar al gimnasio hoy?”
La rutina diaria de Miguel:
- Hacer ejercicios de estiramiento
- Comer
- Ir a la fisioterapia
- Ayudar de voluntario en el hospital pediátrico
- Asistir a un grupo de apoyo de lesión cerebral traumática
A medida que se recupera, Miguel tiene menos citas y las reemplaza con actividades que refuerzan lo que hizo durante la terapia.
Los grupos de apoyo pueden ser una buena forma de establecer contacto con personas que están pasando por situaciones similares.
Ofrecer estructuración en el hogar
Estas son otras formas de ofrecer estructuración a las personas que han sufrido una lesión cerebral traumática (tal vez algunas no se apliquen a su situación). .
- Conserve un álbum con fotos etiquetadas de amigos, familiares y lugares conocidos.
- Ponga los objetos necesarios al alcance de la mano.
- Mantenga la dinámica acostumbrada de la familia. Por ejemplo, si una persona normalmente escoge el restaurante al que van a comer, debe seguir haciéndolo.
- Aunque hablar sea difícil, incluya a todos en las conversaciones y actividades sociales de la familia.
- Actúe normalmente y con naturalidad.
Estrategias de afrontamiento
La familia está sentada a la mesa a la hora de la cena. Luis dice: “Bueno, ya ha pasado una semana y todo salió bien”.
“¡Es viernes!”, exclama Miguel.
Carolina dice: “Tal vez todos creíamos que cuando Miguel volviera a casa las cosas iban a volver a la normalidad. No ha sido así”.
Luis comenta: “Hay mucho por hacer”.
Carolina dice: “Todos estamos ayudando en casa y llevando a Miguel a sus citas. En este momento, su horario es el único en el calendario. ¿Podrían ustedes agregar el suyo?”
Luis dice: “¡Buena idea! Puedo trabajar desde la casa un par de veces por semana”.
Sam dice: “Voy a copiar ahora mismo los planes que tengo en el celular”.
Puede ser conveniente adaptar las funciones de los miembros de la familia para lidiar con los efectos de la lesión.
Carolina dice: “Hablemos del estrés. La lesión de Miguel ha sido difícil para todos. Deberíamos hacer algo al respecto. Jeanne me sugirió algunas estrategias de afrontamiento”.
Miguel pregunta: “¿Que son las estrategias de afrontamiento?”
Carolina responde: “Todo lo que uno haga para sobrellevar el estrés es una estrategia de afrontamiento. Yo salgo a caminar un rato todos los días”.
La lesión de su ser querido ha causado cambios en la vida de usted. Probablemente usted no ha pasado por algo como esto. Por eso, las estrategias de afrontamiento que usaba antes quizá no le sirvan de nada.
Carolina dice: “Pensemos en formas de lidiar con situaciones estresantes o frustrantes”.
Miguel comenta: “Me molesta que la gente crea que estoy bien porque salí del hospital”.
Carolina responde: “Sé que te molesta. ¿Se te ocurren formas de lidiar con esa frustración?”
“Por lo general, cuento un chiste”, dice Miguel.
“El humor es una forma excelente de lidiar con el estrés”, comenta Carolina.
“Están pasando tantas cosas en mis estudios y en mi vida que a veces solo quiero estar sola”, dice Sam.
“¡Buena idea, Sam!”, dice Carolina. “Reserva tiempo para ti”.
“Siempre me siento bien cuando voy al gimnasio”, dice Luis.
“El ejercicio es una forma excelente de lidiar con muchos asuntos: estrés, depresión e incluso ansiedad”, agrega Carolina.
Estrategias comunes de afrontamiento:
- Reservar tiempo para usted
- Mantener un horario estable
- Hacer ejercicio con regularidad, por ejemplo, salir a caminar 20 o 30 minutos al día
- Participar en grupos de apoyo
- Conservar el buen humor
- Buscar con firmeza el apoyo que necesita
- Cambiar funciones y responsabilidades dentro de la familia
Lo mejor que puede hacer es estar dispuesto a ensayar nuevas formas de afrontar la situación y averiguar cuáles dan resultado.
Miguel alarga los brazos para agarrar un tazón de la mesa y dice: “¡El pollo con achiote estaba delicioso! ¿Puedo comer más?” Al agarrar el tazón, empuja un vaso, que se cae de la mesa.
“¡Caramba! ¿Por qué siempre hago lo mismo?“, exclama.
Luis lo tranquiliza: “No te preocupes, Miguel. Era solo agua”.
“Ya lo sé”, dice Miguel, “pero debía haber sabido que el vaso estaba ahí”.
“No te culpes, Miguel. Has mejorado mucho y sigues progresando”, dice Luis, mientras recoge el vaso.
“Todavía me cuesta mucho trabajo”, le responde Miguel.
Al levantarse, Luis empuja y hace caer otro vaso.
“¡Ja, ja! Tienes razón, papá”, se ríe Miguel. “No puedo desanimarme por errores pequeños”.
Carolina dice: “Papá tiene razón. Has mejorado mucho”.
Sam dice: “Recuerdo la UCI de Neurología. Muy estresante”.
Miguel dice: “Yo no me acuerdo mucho de eso”.
“Las cosas han mejorado mucho, pero nunca me olvidaré”, afirma Sam.
LAS PRIMERAS SEMANAS DESPUÉS DE LA LESIÓN
En las primeras semanas después de una lesión cerebral, las alteraciones o los daños sufridos por el cerebro pueden afectar la capacidad para funcionar. Quizá el paciente no parezca estar consciente y tenga los ojos cerrados. Por lo general, el funcionamiento del cerebro mejora a medida que la inflamación disminuye y la circulación sanguínea y el entorno químico del cerebro se estabilizan. Con el tiempo, el funcionamiento cerebral mejora y la persona puede reaccionar mejor.
Es difícil predecir el desenlace a largo plazo con base en una prueba de imagen del cerebro. Sin embargo, la duración del coma y de la pérdida de la memoria (amnesia postraumática) permiten predecir qué tan bien se va a recuperar la persona.
Cuando Miguel estaba aún inconsciente en la unidad de cuidados intensivos de neurología, su familia habló con la terapeuta.
“En la resonancia magnética se ve parte del daño cerebral que tiene Miguel”, dice la terapeuta.
Luis le pregunta: “¿Qué tan grave es? ¿Cuándo despertará?”
“En la prueba de imagen se ven los moretones, las lesiones o el sangrado dentro del cráneo. Sin embargo, algunas lesiones son menos intensas, pero más extensas”, dice la terapeuta. “Es posible que en la prueba de imagen no se vea el daño, pero que la lesión sea grave y la persona esté en coma”.
Lesión axónica difusa
Las células del cerebro se llaman neuronas y se conectan unas con otras mediante fibras llamadas axones. Los axones les permiten a las neuronas comunicarse. Los traumatismos en la cabeza pueden lesionar los axones al estirarlos o jalar de ellos. Si un axón se lesiona mucho, la neurona a la que pertenece no sobrevivirá. Esto sucede a nivel microscópico en todo el cerebro, así que no es posible verlo en las pruebas de imagen.
“Es difícil predecir el desenlace a largo plazo, pero Miguel responde a las voces y eso significa que está saliendo del coma”, dice la terapeuta.
“¿Entonces no sabremos qué tan grave es el daño hasta que él despierte?”, pregunta Carolina.
La respuesta neuroquímica a la lesión cerebral traumática
A veces, el equilibrio químico del cerebro se altera después de una lesión cerebral traumática. En el cerebro que funciona normalmente, unas sustancias químicas llamadas “neurotransmisores” permiten que las neuronas se comuniquen unas con otras. Varios grupos de neuronas realizan juntos distintas funciones. Una lesión cerebral traumática aumenta o disminuye la cantidad de neurotransmisores del cerebro. Esto la forma de pensar o el comportamiento de la persona. A medida que se recupera el equilibrio químico del cerebro, la capacidad de funcionamiento mejora. Por lo general, esto sucede en las primeras semanas después de la lesión, pero a veces tarda meses.
Luis le pregunta a la terapeuta: “¿Qué están haciendo ustedes?”
“En este momento nuestra meta es controlar cómo responde a la lesión el cerebro de Miguel”, le responde ella.
Lesiones abiertas de la cabeza
En las lesiones abiertas, el cráneo y otras capas de tejido que protegen el cerebro se rompen y quedan expuestos al aire. Un ejemplo clásico es una herida por arma de fuego en la cabeza. Los daños causados por una lesión de este tipo tienden a limitarse a una zona específica del cerebro. Pero estas lesiones pueden ser tan graves como las lesiones cerradas de la cabeza, según el recorrido de la bala o de otro objeto en el cerebro.
“¿Cómo está respondiendo su cerebro?”, le pregunta Luis a la terapeuta.
La terapeuta dice: “Cuando los tejidos se lesionan, se hinchan. La hinchazón del cerebro aumenta la presión dentro del cráneo. El exceso de presión puede limitar la circulación de sangre a algunas partes del cerebro y causar más daños”.
El control de la presión intracraneal es un objetivo principal del tratamiento médico en los primeros momentos después de una lesión cerebral traumática. A veces se retira temporalmente una parte del cráneo hasta que disminuye la hinchazón.
Sam le dice al lector: “Miguel comenzó a dar indicios de que estaba saliendo del coma al cabo de 12 días. Pasaron unos días más antes de que despertara completamente y luego estuvo aturdido un tiempo”.
“Pero todo eso ya pasó”, dice Sam, frente a la casa con toda la familia. La lesión de Miguel nos afectó a todos. Las cosas no volverán a ser como antes, pero yo estoy conforme. Habrían cambiado de todas formas”.
LA RECUPERACIÓN CON EL PASO DEL TIEMPO
Después de la lesión
Los datos recopilados en el estudio del Sistema Modelo de Lesiones Cerebrales Traumáticas, de personas que han tenido lesiones entre moderadas y graves, indican que a los dos años de la lesión:
- El 93 % de las personas viven en residencias privadas.
- El 34 % viven con su cónyuge o pareja.
- El 29 % viven con sus padres.
- El 34 % requieren algún tipo de supervisión durante el día o la noche.
- El 33 % tienen empleo.
- El 3 % son estudiantes.
- El 29 % están desempleadas.
- El 26 % están jubiladas por la razón que sea.
El chequeo de Miguel a los dos años
La terapeuta mira a Miguel, sorprendida al ver que le ha crecido el pelo y se ve sano: “¡Miguel, te ves muy bien! ¡No puedo creer que han pasado ya dos años!”
“Gracias. Me siento muy bien”, dice Miguel.
“Supe que te mudaste después de la última vez que te vi”, comenta la terapeuta.
“Sí, hace más de un año”, responde Miguel. “Además, soy voluntario en un hospital infantil y el servicio de rehabilitación vocacional me está ayudando a reanudar mis estudios”.
Le muestra a la terapeuta la foto de una joven que tiene en el celular: “Tengo novia, pero todavía estoy tratando de averiguar qué tipo de persona soy ahora, después de la lesión. Por eso no es una relación seria”.
“Eso es muy sabio, Miguel”, dice la terapeuta.
“¡Ah! Además, repasé el curso de conducción con Raúl, así que estoy conduciendo de nuevo”, exclama Miguel.
“Me alegra que te esté yendo tan bien y que tengas una actitud tan positiva”, dice la terapeuta.
“He aceptado mi nueva situación. Además, en los dos últimos años me he acercado mucho a mi familia, especialmente a Sam”, afirma Miguel.
Sam, que ahora se ve un poco mayor, le dice al lector desde la casa: “Nunca hubiera querido que Miguel se lesionara, pero de eso han surgido cosas positivas”.
“Todos tuvimos que trabajar en equipo para ayudarle a Miguel”, dice Sam, de pie cerca de la mesa alrededor de la cual se reúne la familia. “Durante el proceso, la comunicación entre nosotros ha mejorado y cada uno ha aprendido mucho acerca de sí mismo”.
Miguel dice: “¡Yo también aprendí mucho de mí!”
“Creo que eso nos ha pasado a todos”, dice Carolina.
AUTORÍA E ILUSTRACIÓN
Este infocómic fue escrito por Silas James y Ayla Jacob, e ilustrado por David Lasky, en colaboración con el Centro de Aplicación de Conocimientos de los Sistemas Modelo. Partes de este infocómic se adaptaron de la serie de hojas informativas titulada “Las lesiones cerebrales traumáticas”, elaborada por Thomas Novack, PhD, y Tamara Bushnik, PhD, en colaboración con el Centro de Aplicación de Conocimientos de los Sistemas Modelo (https://msktc.org/tbi/factsheets/Understanding-TBI). Otras partes también se adaptaron de materiales elaborados por el Sistema Modelo de Lesión Cerebral Traumática de la University of Alabama, el Baylor Institute for Rehabilitation, el Sistema Modelo de Lesión Cerebral Traumática de Nueva York, el Sistema Modelo de Lesión Cerebral Traumática de la Mayo Clinic, el Sistema Modelo de Lesión Cerebral Traumática de Moss y de “Picking up the Pieces After TBI: A Guide for Family Members” (Recoger los pedazos después de una lesión cerebral traumática: guía para los miembros de la familia), de Angelle M. Sander, PhD, del Baylor College of Medicine (2002).
Fuente: El contenido de este infocómic se basa en la investigación y/o en el consenso profesional. Este contenido ha sido revisado y aprobado por expertos de los Sistemas Modelo de Lesión Cerebral Traumática (TBIMS), financiados por el Instituto Nacional para la Investigación sobre Discapacidad, Vida Independiente y Rehabilitación (NIDILRR), así como por expertos de los Centros de Rehabilitación de Politraumas (PRC), con financiación del Departamento de Asuntos de Veteranos de los Estados Unidos.
Descargo de responsabilidad: Esta información no tiene pretende reemplazar los consejos de un profesional médico. Consulte con el profesional de la salud que le atiende sobre tratamientos o inquietudes o tratamientos médicos. Los contenidos de este infocómic han sido elaborados bajo la subvención H133A120028 del Instituto Nacional para la Investigación sobre Discapacidad y Rehabilitación (NIDRR), del Departamento de Educación de los Estados Unidos, y a la subvención 90DP0082 del Instituto Nacional para la Investigación sobre Discapacidad, Vida Independiente y Rehabilitación (NIDILRR). NIDILRR es uno de los centros de la Administración para la Vida en Comunidad (ACL) del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). El contenido de este infocómic no representa necesariamente la política de NIDRR, NIDILRR, ACL, el Departamento de Educación ni el HHS, por lo que no se debe asumir el respaldo del gobierno federal. La financiación para este infocómic también fue proporcionada por la Brain Injury Alliance of Washington; la University of Washington; el Centro de Apoyo de Capacitación para Veteranos; el Departamento de Asuntos de los Veteranos del estado de Washington; el Departamento de Servicios Sociales y de Salud del estado de Washington; el Consejo sobre Lesiones Cerebrales Traumáticas del estado de Washington; y el condado de King.
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